Aprender Haciendo, una práctica que va extendiéndose a más productores

El Programa de Agricultura Sustentable con Biotecnología que lleva adelante el Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), se enfoca en trabajar con pequeños productores a través de parcelas demostrativas. Con el lema «aprender haciendo» se desarrolla una agricultura sustentable con biotecnología conforme a la realidad de cada cooperador.

Un elemento fundamental, que es la clave del éxito de este programa, es la capacitación, sustentada por un lado la asistencia direccionada a las necesidades de cada cooperador, y por otro, el deseo de aprender de parte del productor, de superar dificultades y prosperar en su tierra.

«Nuestro objetivo principal es mostrarle a los pequeños productores que introduciendo tecnología en su sistema de cultivo, con las maquinarias y equipos que disponen, se pueden lograr las mejoras deseadas. El caso del cooperador de Caazapá, Trifón Ruiz Díaz es un ejemplo, el no cuenta con maquinarias, ni tiene tractor, ni sembradora, pero con las herramientas de tracción y bueyes, el mejor manejo del suelo, manejo de cultivos y la introducción de cultivos biotecnológicos, alcanzó los logros obtenidos hasta hoy que fueron muy buenos y replicados por otros productores en su comunidad»

Explicó el coordinador de este programa, Ing. Agrop. Claudio Fleitas

Recientemente ingresaron al citado programa, dos cooperadores Sebastián Goncalvez de la ciudad de Coronel Bogado y Benjamín Sevalla de Naranjal. «Estos nuevos cooperadores son productores que están convencidos de que necesitan mejorar sus condiciones de cultivo, utilizando los materiales adecuados, mejorando sus suelos y aplicando tecnología», acotó.

Fleitas explicó que ambos productores llevan años sembrando con el sistema convencional de arado y corpida, y notan que su suelo está muy degradado. «En el caso del cooperador de Coronel Bogado vamos a potenciar la producción de mandioca que es el rubro principal, y granos para el alimento de los animales que posee», dijo.

Por otro lado está Benjamín Sevalla, de la ciudad de Naranjal, Alto Paraná, cuya actividad principal es la siembra de rubros de autoconsumo y la producción lechera, su mayor desafío es producir alimento para su ganado. Según comentó Fleitas Sevalla trabaja mucho y no consigue una buena producción de alimento durante todo el año para sus lecheras, situación que debemos rever.

En las zonas rurales del país existe gran número de pequeños productores que no acceden a una adecuada capacitación por diversos motivos, algunos de ellos optan por alquilar sus tierras porque no supieron cómo obtener mejores rendimientos en sus cultivos y decidieron ceder ese espacio a otros y renuncian a la posibilidad de progresar.

En el programa de referencia que ejecuta INBIO se han visto varios casos exitosos que han llamado la atención de otros productores, incluso de autoridades nacionales y organizaciones internacionales. «Bajo nuestra capacitación, enseñamos a los pequeños productores a buscar la mejor estrategia acorde a la actividad principal que desarrollen en su comunidad, con las herramientas que disponen», agregó el técnico.

La enseñanza que deja este programa es que con el conocimiento adecuado en el manejo del suelo y las técnicas de cultivos, el correcto uso de la biotecnología y la permanente capacitación, el pequeño productor puede salir de la pobreza, elevar su productividad y obtener los beneficios para alcanzar la prosperidad sin salir de su tierra.



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