Productores de Caazapá aplican agricultura sustentable con uso de biotecnología

Caazapá es uno de los departamentos de nuestro país con muchas riquezas, pero en algunas zonas con suelos pocos favorecidos y muy degradados. Hoy les compartimos parte de la historia de un grupo de productores que venció la pobreza con trabajo, asistencia técnica permanente, la introducción de prácticas sustentables y el uso correcto de biotecnología en el proceso, con apoyo del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO).

Un grupo de 14 pequeños productores de la zona de San Juan Nepomuceno – Caazapá, tomó el desafío de salir de la pobreza, y asegurar el sustento para sus familias. Así inicia el relato el Ing. Agr. Fabio Vega, extensionista del Ministerio de Agricultura y Ganadería, quien hace más de 10 años empezó a trabajar en una de las colonias más antiguas de Caazapá, cuyo suelo tenía características poco alentadoras para la producción.

Ministro viendo maíz de Trifón

«El suelo era muy degradado, según los pobladores de la colonia el suelo tiene unos 120 años de explotación aproximadamente y los productores trabajaban con el sistema convencional de corpida, quema y arado, todos los años, por lo que el suelo se iba degradando más aún. Además la zona se caracteriza por tener un suelo arenoso con alto contenido de arena mayor a 80% en los primeros 50 a 60 cm del suelo. A ese nivel hemos empezado a trabajar allí, iniciando el proceso de recuperación de suelo con el cultivo de abonos verdes», explica el ingeniero.

«La gente que empezó era muy humilde, de los 35 pequeños productores que inicialmente formó el grupo en esa zona, solo 3 de ellos tenían carros con bueyes, los rendimientos de sus cultivos eran muy bajos, y muchos pensaban en vender sus tierras y buscar otras más fértiles. Lastimosamente de esa cantidad 14 productores quedaron para trabajar, los demás se fueron retirando porque pensaron que los resultados tenían que ser rápido, no entendieron que todo es parte de un proceso», relató.

«Empezamos con parcelas semilleras, como ellos no tenían abonos verdes, pedí semillas a otro grupo con el que trabajaba en ese entonces y conseguí en forma de préstamo unos 100 kilos de kumanda yvyra’i, con la condición de que se le devuelva el doble, 200 kilos. Les distribuí 2,5 kilos de semillas más o menos a cada socio y se hicieron de semillas ese primer año, así empezamos», prosiguió.

«El primer año hicieron parcela semillera, el siguiente parcela demostrativa, el siguiente año hicieron su siembra directa sobre rastrojo, y en el siguiente año que sería el 4to de trabajo, recién pudieron ver los primeros resultados», resumió el técnico.

«Cuando arrancamos ahí, don Trifón Ruiz Díaz tenía un rendimiento de maíz tupi pytá de 800 k/ha, su algodón estaba 680 k/ha más o menos, y el maíz chipá 700 k/ha, en un suelo muy degradado», comenta Vega al referirse al productor que se incorpora luego al Programa de Agricultura Sustentable con Biotecnología de INBIO.

Ing. Agr. Fabio Vega y don Trifón Ruiz Díaz

«Con INBIO aprendimos el correcto uso de la biotecnología, aprendimos sobre las variedades y su manejo, mediante ello pudimos lograr mejores resultados en nuestra producción, tanto que llamó la atención de nuestras autoridades. El año ante pasado, cuando tuvimos óptimas condiciones climáticas, logramos rendimientos importantes, don Trifón alcanzó con su maíz 7.000 k/ha y con el algodón, 2.970 k/ha, esto hizo que el propio ministro de Agricultura de ese entonces viniera a ver con sus propios ojos porque era difícil de creer llegar a esa producción en un suelo tan degradado. Cabe destacar que el rendimiento récord de don Trifón fue con el maíz DKB390 TRIPLE PRO en un año agrícola excepcional con lluvias bien distribuidas con 10.280 k/ha», destacó.

Hoy este pequeño productor, Trifón, quien incorporó en su finca el manejo sustentable de la agricultura, siguiendo con la siembra de abonos verdes y sumando la soja a su producción para el consumo de sus animales, además del maíz y algodón; comparte su aprendizaje con el resto de su comunidad que formaron la comisión «Porvenir», integrado por 30 productores que iniciaron este desafío y hoy cosechan exitos.



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